ANA&ALVARO_0222
Inspiration

El vestido más importante de mi vida (II)

Y por fin vimos el resultado. Tras las últimas pruebas y arreglos para que la falda estuviera perfecta, una semana antes de la fecha de la boda por fin pude llevarme mi vestido a casa.

El 16 de septiembre llegué al Palacio de Villapanés, donde pasaría mi última noche de soltera, junto a mi madre.

ANA&ALVARO_0008

ANA&ALVARO_0011

ANA&ALVARO_0077

ANA&ALVARO_0009

Coloqué algunos objetos en mi habitación, mi agenda de la novia que tanto me había ayudado, las fotos que me acompañaban y, por supuesto, el vestido. Ahí colgado en el portón de la habitación 213 parecía aún más delicado y precioso.

ANA&ALVARO_0044

No quise que fuera blanco del todo, no sé porqué en mi cabeza siempre lo imaginaba plata, así que buscamos el satén fino perlado para el top y la falda que iría debajo del encaje.

ANA&ALVARO_0030

ANA&ALVARO_0043

Creo que el vestido se construyó en función de los zapatos, y no al revés. Siempre había soñado con tener los Hangisi, de Manolo Blahnik. Mi padre quiso regalármelos cuando terminé mis estudios pero entonces pensé que quería un regalo más ‘académico’, algo que me diera suerte en mi carrera profesional y le dije, “espera a cuando me case”. Y, aunque el tenía intención de regalármelos, el novio se adelantó en nuestra pedida.

ANA&ALVARO_0065

Lo cierto es que me dolían desde que me los probé… salvo el día de la boda. Como si pisara las nubes, aguanté con ellos hasta el final.

ANA&ALVARO_0010

Desde el principio la idea fue completar el vestido con un velo de mantilla, pero en el último momento, vimos que quitaba protagonismo a la falda. Recordé esa frase de Chanel de ‘antes de salir de casa, quítate uno o dos accesorios’ y decidí llevar simplemente la tiara de la familia del novio. Era espectacular y lucía por sí sola.

La otra joya fueron unos brillantes de mi tía abuela, unidos a unas preciosas perlas y, por supuesto, mi anillo de pedida.

ANA&ALVARO_0016

El  toque final lo ponían estos mitones de tul de Cortana. Mi ramo y el de los pajes fue obra de Leo Campos.

ANA&ALVARO_0175

ANA&ALVARO_0045

Del maquillaje se encargó Quino Amador, y del pelo Alvaro Torres
ANA&ALVARO_0046

ANA&ALVARO_0047

ANA&ALVARO_0048

ANA&ALVARO_1325

ANA&ALVARO_1345

ANA&ALVARO_1344

También se ocuparon de mi madre y mi hermana, que se vistieron conmigo.

ANA&ALVARO_1330

Esta foto de los momentos previos es una de mis favoritas…

ANA&ALVARO_1348

Quería que el pelo me quedara muy natural, como lo llevo yo a diario, incluso pensé en llevarlo suelto con ese efecto ‘sin peinar’ mío, pero Alvaro y Quino me recomendaron darle algo de forma para estar a la altura de la tiara.

ANA&ALVARO_1351

ANA&ALVARO_1354

Mi madre iba vestida de Ralph Lauren y mi hermana de Etxart & Panno, pero a eso ya le dedicaré un capítulo en el próximo post de invitadas.

ANA&ALVARO_1455

ANA&ALVARO_0154

ANA&ALVARO_0097

ANA&ALVARO_0101

ANA&ALVARO_1392

ANA&ALVARO_1402

ANA&ALVARO_1481

ANA&ALVARO_1482

ANA&ALVARO_1484

ANA&ALVARO_0169

ANA&ALVARO_0182

ANA&ALVARO_0184
ANA&ALVARO_0194

ANA&ALVARO_0195
ANA&ALVARO_0210

ANA&ALVARO_0211
ANA&ALVARO_0214

ANA&ALVARO_0215

ANA&ALVARO_0216

ANA&ALVARO_0222

ANA&ALVARO_0220

ANA&ALVARO_0227

ANA&ALVARO_0230

Recuerdo que no tuve consciencia del tiempo hasta que le pregunté a Sara qué hora era. “La una menos cinco”, me contestó. Faltaban cinco minutos para pasar por el altar. Ahí, en ese momento, me llené de nervios y la emoción. Mi madre y mi hermana fueron a la Iglesia y por fin, mi padre llegó a recogerme…

ANA&ALVARO_0202

ANA&ALVARO_0236

ANA&ALVARO_0238

ANA&ALVARO_0233

ANA&ALVARO_0246

Y hasta aquí, sobre mi vestido… El resto de detalles os los contaré en ‘Sobre flores y champagne (II)’…

Feliz semana y feliz fin de septiembre.

(Todas las fotos son de Sara Lobla)

Previous Post Next Post

You Might Also Like

No Comments

Leave a Reply